Este año iniciamos nuestro último tramo del camino al objeto de completar el Camino de Santiago, aventura que nos propusimos realizar allá en el 2011. Sin duda alguna nos embarga una fuerte emoción. Ya no somos los mismos. Cuando lleguemos, habrán sido 844,7 kilómetros de historia, de arte, de gastronomía, de esfuerzo, de compartir, de amistad, de introspección interior y de gran riqueza vital. 844 km!, sí, tal como los midieron nuestros amigos Acacio y Orietta del albergue peregrino de Viloria de Rioja, en Burgos. Saber, conocimiento, cultura, sentimientos imposibles tantas veces de expresar, se uniràn en nuestro interior y nos acompañarán como una mochila vital para el resto de nuestros días. Gracias a todos los peregrinos y gentes que hemos conocido, buenas gentes sobre piedras y barro. Gracias a vosotros, por compartir con nosotros este trozo de nuestra vida. Ya lo sabéis: la vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el intento de un camino, el esbozo de un sendero.
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sábado, 19 de abril de 2014

Anecdotario Etapa 8 Villafranca del Bierzo-O Cebreiro

0. Alucinante ayer la lucha entre la dueña del bar donde cenábamos en una terraza y la policía local -de buen llantar-, para "quíteme Vd. esas mesas de aquí". No sabemos el resultado aunque sí sabemos que tenía autorizada 2 filas de mesas y tenía 4 o 5!!!
1. Nuestro compañero Alfonso no ha salido. Es gran noticia, porque no ha habido día que no haya salido antes que nosotros: Malo, malo.
2. Cándido ha dormido en su cama por primera vez en todo el camino: im-presionante.
3. Desde ayer me falta medio diente -no es broma- tras mi diaria higiene dental.
4. En Las Herrerías íbamos a parar YA -menos mal-para coger el bocadillo de comida. Directamente en La Casa do Ferreiro nos ha llamado la madre por la ventana diciéndonos "Sta abierto, sta abierto".
5. Un lugareño en La Faba me dice: "tranquilo, lo peor ya ha pasado, la subida hasta Laguna de Castilla es suave". Todavía sudo!!
6. En llegando en medio de un criminal repecho, vemos una pareja con bicicleta con carrito de bici para llevar niños, en estado catatónico en medio de la subida. A-lu-ci-nante. 
7. Albergue de O Cebreiro: muy bien todo, peeerooo: no tenemos nevera, no tenemos jabón de mano, no tenemos toallitas para secarnos, no tenemos calefacción, no tenemos manta, no tenemos wi-fi, .....pero tenemos a Alfonso.
8. Hemos llegado a O Cebreiro sobre las 14 horas. Ahora son las 19,00 y siguen llegando peregrinos. Llueve y hace orbillo desde hace mucho. Es impresionante ver el esuferzo de muchos por llegar.

Fotografias Etapa 8 Villafranca del Bierzo-O Cebreiro

Etapa 8 Villafranca del Bierzo-O Cebreiro

En nuestra  etapa 8 2014- Vilafranca del bierzo a Ocebreiro , catalogada como " etapa reina" hemos disfrutado de unos paisajes espectaculares. Como esperabamos la subida de 800 metros en los últimos ocho kilómetros no nos ha defraudado, pendientes con grandes desniveles, senderos estrechos a medida que te acercabas a la cumbre, caminos y senderos con multitud de piedras y por supuesto vistas espectaculares. El clima ha sido  el idoneo para asumir esta ascensión, nublado con temperaturas sobre los 15 a 20 grados y sin llegar a llover. Una vez en Ocebreiro hemos visitado la iglesia prerromanica regentada por padres franciscanos,muy interesante de ver. A parte de la iglesia el resto del pueblo esta muy enfocado al turismo sin que ello quite interes en visitarlo. Sin nada más que comentar.

Agur,
Xavier.

Etapa 8 Villafranca del Bierzo-O Cebreiro

Hoy era el día D: la subida a O Cebreiro. Sólo su nombre impone lo suficiente para que nos fuéramos al catre con cierta ansia, pendientes del tiempo, de nuestro físico. Nervios. A las 6 diana. Habíamos decidido con Chuqui salir del albergue a las 7 de la mañana y afrontar pronto el último tramo por si la climatología era adversa. Abandonamos de noche Villafranca a la vera del río. Es de noche y conforme avanzamos hacia la carretera que nos guiará, surge en el ambiente el típico paisaje gallego al que nos acercamos: son los sonidos de la natura, el rumor del cauce del agua, los castaños representando figuras fantasmagóricas, el cielo azul marino abriéndose, el canto primero de los pájaros en la mañana. Enmoción y silencio nos acompañan en la salida. La etapa es asfáltica, ya que a lo largo del itinerario, un tramo muy generoso es senda paralela a la carretera que atraviesa los diversos pueblos del itinerario. Primero llegamos a Pereje, localidad a la que entramos entre castaños y pajarillos hablándose. Seguimos avanzando ente una senda elevada hasta Trabadelo, donde paramos a desayunar -yo con ciertas angustias ya que ayer se rompió uno de mis incisivos mientras me aseaba-. Mientras reemprendemos la marcha el paisaje de nuestro entorno se va tornando cada vez más espectacular: las cimas de las montañas que rodean nuestro camino y el espectacular color de la naturaleza al paso nos recuerda su poder, su belleza, su permanencia que empequeñece al urbanita. Pasamos a ritmo endiablado; hoy, etapa reina, bien sea por la emoción o las ganas de afrontar el temido, hace que vuelen nuestros pies. Pasamos La Portela, Ambasbestas, Vega de Valcarce y Ruitelán a ritmo de más de 5 km por hora, 5,2 concretamente. En Hospital, a pie de puerto, decidimos coger algo de aire en parada y fonda y recoger nuestro habitual y cotidiano bocadillo diario. Pertrechados, afrontamos la subida. Faltan 8 km para destino, pero son los más temidos. El primer tramo en asfalto nos deja temblando: si todo es así, va a ser infernal. Una senda a mano izquierda nos ayuda y compagina subida y llaneo entre verdes y marrones, entre tonalidades hojarasca, entre robles y castaños. Llegamos a La Faba resoplando, mojados del esfuerzo y el último repecho. Tras hablar con un lugareño y sellar en la hermosa Iglesia de San Andrés, seguimos hasta Laguna de Castilla que está en el km 25,9, a apenas 3 de la meta. La subida se inicia suave, engañosa, para acabar rompiendo las fuerzas y el paso. Llegamos y decidimos comer y refrescarnos. Ya falta poco. Salimos a piñón, conscientes de estar cerca. La subida se recrudece y nuestras fuerzas no son las del principio. Pasamos el escudo que nos recuerda haber entrado en terra galega. El paisaje es inmenso. Los colores de tonalidades infinitas, verdes a doquier y las cimas que antes nos miraban desafiantes, han empequeñecido a nuestros pies. La emoción nos empuja y llegamos por fin. Veo el crucero de entrada a O Cebreiro, aquel que un día, allá por el 2011, nos hicimos una foto Ferran y Bea, Jose Mª, Carmen, Paula y Jose, Juan Borrego, la Reche, Cristina y Guillem, Chuqui, Fede, Elena, la tata y Polete. Hemos llegado a O Cebreiro!!

viernes, 18 de abril de 2014

Presentacion Etapa 8 Villafraqnca del Bierzo- O Cebreiro


Paseo por Villafranca del Bierzo

Anecdotario Etapa 7 Ponferrada-Villafranca del Bierzo

1. Alfonso, después de roncar como una bacanal, se ha dejado los palos esta mañana al salir. "Que se los lleve el taxi" ha dicho cuando lo hemos reencontrado en el albergue de destino: genio y figura de 74 años.
2. Cándido ante los ronquidos de Alfonso y Chuqui, se ha ido a intentar dormir a.....LA BIBLIOTECA del albergue!!. Ni así ha encontrado descanso.
3. Ayer llegaron 2 hombres maduros y 1 brasileña más joven: querían hacer el camino pero no sabían nada de él. "Pues lo primero, le voy a dar una credencial y poner un sello" le dijo el hospitalario: con un par.
4. Chuqui llegó ayer con el pie derecho hecho polvo. Hoy no hemos abusado de rapidez, pero descansará sin salir para acometer mañana O Cebreiro.
5. Cuando Chuqui ha ido a sellar a la iglesia de Cacabelos, la señora que estaba al tanto de la misma le dice: "No tenemos sello y no sellamos hasta junio", ea!
6. Menudo pulpo, por dios, nos hemos colocado en Cacabelos. Bueno, bueno, bueno,, con un vinito del Bierzo que nos ha hecho ver la luz.
7. El del albergue de Villafranca ha alucinado al verme dos cepas de vid arrancadas que llevaba encima y al responderle que era para hacer unos olivos para mi pesebre de casa, se ha quedado patidifuso. 
8. Se ha caído ya al suelo, cuando le he dicho que la mochila de delante era un ordenador!!. Es el caminooooooooooo.....

Fotografías Etapa 7 Ponferrada-Villafranca del Bierzo

Etapa 7 Ponferrada-Villafranca del Bierzo

En nuestra etapa, como siempre hemos madrugado saliendo del albergue de Ponferrada a las 7:15. Hemos cruzado toda la ciudad saliendo por el oeste por lo que se podría decir que hemos callejeado con siete kilos de mochila a la espalda, quizás yo prefiera callejear sin peso y en una ruta de tapas pero no se puede tener todo. Hemos de nuevo atravesado pueblos de la comarca del Bierzo y entre ellos caminos que atravesaban tierras plantadas de vides. Hoy como el resto de las jornadas anteriores hemos tenido un sol que nos habrá llevado a temperaturas cercanas a los 30 grados. Por último la entrada a Vilafranca del Bierzo nos ha sorprendido ya que parece un pueblo muy interesante, es un pueblo dividido por un río, con calles cuidadas, con numerosas calles asfaltadas en piedra, con los edificios públicos conservados o restaurados, conclusión una villa interesante para pasear por ella. Hasta la próxima.


Agur,
Xavier.

LLegada a Villafranca del Bierzo


Etapa 7 Ponferrada-Villafranca del Bierzo

Nuestra salida de hoy ha sido espectacular. Cándido, nuestro compañero que no aguanta los ronquidos había decidido irse a la biblioteca del albergue a dormir, donde le ha picado un ser todavía no identificado. Alfonso, ha protagonizado junto con Chuqui una opereta nocturna que para sí la quisiera la simfónica de Viena. Es el camino. A las 6.30 ducha, ropa, mochila y foto de salida en un albergue en que hemos estado bien. La salida de Ponferrada es fatigosa: primero estupenda, pasando por el casco viejo y el castillo templario, pero luego da un amplio rodeo a la ciudad. Finalmente tras pasar delante del Museo Nacional de la Energía, hemos llegado a Compostilla, núcleo con un potente poder adquisitivo por lo que sus casas y coches nos denotan. Como siempre habíamos decidido apostar por caminar sin desayunar y hacerlo en un pueblo del itinerario. Hemos pasado Columbrianos, donde una señora le ha dicho a Chuqui cuando éste le pedía un sello para la credencial: "el sello no está ni aquí ni en este momento". Chúpate ésta y baila!. Reemprendiendo la marcha tras unos caminantes teutones, hemos llegado a Fuentes Nuevas donde tras 8 km, hemos parado a desayunar, delante de la ermita del Divino Cristo. Las localidades de paso han sido bastante agradables con núcleos que comparten casonas de piedra y madera con construcciones más modernas. Con el día de intenso calor también hoy, esperaba con ganas un vinito en el Consejo Regulador del Bierzo, pero lo único que me ha dado un señor que estaba en la carretera es un folleto de los Testigos de Jehová. Menos mal que la localidad de Cacabelos me ha repuesto. Aquí hemos parado por indicación de Rafa (el caminante que ha hecho más de 50 veces el camino) en el bar Compostela donde nos hemos calzado un pulpo y un vino. No puedo encontrar adjetivos para explicar la emoción de sabor en la boca para el que lleva el polvo del camino. La salida de Cacabelos y hasta Villafranca se ha hecho más dura, al estar el itinerario más enganchado a la carretera, encontrar varios repechones y desniveles, y atravesarnos el fuerte calor. La entrada a Villafranca es también con un rodeo interesante pero con dos atractivos: ver desde la senda el estudio y esculturas del artista A.Nogueira, una sensación en medio del calor y el polvo del camino, y la llegada a la localidad recibiéndonos la iglesia de Santiago, con su famosa Puerta del Perdón. Tras un devaneo entre calles, hemos cruzado el puente y llegado al albergue, donde nos hemos reencontrado con Alfonso (opereta) y Cándido, sufridor en ruta. Luego os cuento.
Au siau!

sábado, 4 de enero de 2014

Etapa 8 Villafranca del Bierzo-O Cebreiro

Tras atravesar la calle del Agua - Ribadeo de Villafranca del Bierzo, giramos 90 grados a la izquierda por la cuesta de Zamora (al llegar a la calle Santa Catalina), pasamos junto al monumento al peregrino, cruzamos el río Burbia y continuamos por las calles de la Concepción y Espíritu Santo. Por esta última abandonamos Villafranca y seguimos durante 1 kilómetro por el arcén de la carretera, que acompaña el curso del río Valcarce (a nuestra izquierda). Así, llegamos a un carril peatonal, algo parecido a una pista de bobsleigh y protegido por un muro que no llega al metro de altura (Km 1,8), que avanza encajonado entre la autovía A-6 y la N-VI.
Por este de redil de peregrinos pasamos bajo varios viaductos de la A-6 (Km 4,1) antes de tomar el desvío a Pereje, a la altura del p.k 410 de la N-VI. Cruzamos la nacional y por la carretera de acceso, escoltados por chopos y castaños, llegamos a la primera localidad del día: Pereje (Km 5,2). Atravesamos la localidad -a la salida a mano izquierda se encuentra el albergue- para retomar el carril peatonal. Un kilómetro y seiscientos metros más adelante se encuentra el área de descanso de Trabadelo (Km 6,9) y un kilómetro más arriba cruzamos de nuevo la N-VI para tomar el desvío a esta población. Flanqueados por el bosque de ribera del Valcarce con soberbios castaños, avanzamos hasta Trabadelo (Km 9,7).
Dejamos la población, dejando a la derecha el desvío a Pradela y Sotelo, y esta vez no retornamos inmediatamente a la pista de bobsleigh, sino que caminamos cerca de kilómetro y medio por una pista asfaltada, por encima de la nacional. Superado un arroyo (Km 10,5), volvemos al carril peatonal, al borde de la N-VI. Un kilómetro y setecientos metros más de carril nos sitúan en La Portela de Valcarce (Km 13,7).
Tras La Portela, apenas transitados 300 metros en compañía de la N-VI, tomamos el desvío hacia Ambasmestas y Vega de Valcarce. Primero llegamos a Ambasmestas (Km 14,9), confluencia de los ríos Balboa y Valcarce, y posteriormente a Vega de Valcarce, con su iglesia de la Magdalena (Km 16,5). Por la carretera antigua, que traemos paralela a la N-VI, nos dirigimos ahora hasta Ruitelán (Km 18,6). Estamos cerca de la base del puerto. A la salida de Ruitelán la pendiente recrudece, un pequeño aperitivo de lo que vendrá. Algo más arriba, a la izquierda, tomamos el desvío que baja hasta Las Herrerías. Antes de llegar a este pequeño núcleo cruzamos el río Valcarce por un puente de piedra. Cruzamos Las Herrerías (Km 20,1), hasta el barrio de Hospital (Km 20,8), una continuación del núcleo anterior que toma su nombre del antiguo hospital para peregrinos ingleses. Al abandonar este conjunto de casas comienza la verdadera ascensión a O Cebreiro.
Un duro repecho por asfalto, como salido de la nada, de casi un kilómetro nos invita a bajar el ritmo y acortar los pasos. En plena subida, los caminantes deberán tomar la senda que nace a la izquierda de la pista asfaltada (Km 22). Ya en la senda, la pendiente nos da un breve respiro hasta cruzar el arroyo de Refoxo. Vuelve a recrudecerse por 
una calzada sombría que asciende duramente bajo las hojas caducas de castaños y robles. Este escenario nos acerca hasta La Faba -a la entrada existe un desvío hacia el albergue- (Km 23,5). En el pueblo hay bar y una tienda. Después de La Faba abandonamos la sombra para salir a terreno abierto, de pastizales y vistas a bosques atlánticos. La panorámica influye en la percepción de la pendiente, que se vuelve más suave para alcanzar el último pueblo de León en el Camino Francés: Laguna de Castilla, con bar y albergue (25,9).
Unos 700 metros más arriba de Laguna de Castilla aparece el primer mojón jacobeo con señalización de distancias. Es el 152,5 y lleva la inscripción Os Santos (del Teso dos Santos). Cuatrocientos metros después el Camino se despide de León, la provincia con más kilómetros de recorrido del camino Francés, 214,4. Por fin pisamos Galicia, entrando por Lugo. La etapa reina está a punto de concluir (Km 27). Fatigados, solventamos el último kilómetro hasta la iglesia prerrománica de Santa María la Real, que da la bienvenida a O Cebreiro. El albergue de peregrinos, el primero de la Xunta, se encuentra al otro extremo de esta parroquia (Km 28,4).

Dificultades: En los primeros 21 kilómetros tan sólo se ascienden 190 metros de altitud. A partir del barrio de Hospital, empieza la subida: en tan sólo 7,5 kilómetros hasta O Cebreiro se superan 610 metros. El tramo más duro se encuentra entre el propio Hospital y La Faba. 
Observaciones: El 100% de las localidades de la etapa ofrecen un albergue de peregrinos, así que se puede dividir la jornada a nuestro antojo. 
Qué ver
Comarca de Os Ancares: La comarca de Os Ancares está enclavada entre León y Galicia, paso obligado de esta etapa del Camino francés. Es una reserva natural, de paisaje montañoso, fuertes pendientes, cuya población tiene más costumbres gallegas que castellanas. Las pallozas - viviendas tradicionales de planta elíptica con techo de colmo - han sido herederas de las tribus prerromanas que habitaron estas tierras y que dejaron importantes vestigios.
Pereje: Pequeño pueblo de la comarca de Os Ancares, rodeado de viejos castaños. Fue objeto de litigio que enfrentó a los cluniacenses de Santa María de Cruñego, de Villafranca, y a los monjes de Aurillac que regentaban el Cebreiro. Se vieron involucrados Alfonso IX de León, doña Urraca y el Papa Urbano II. La causa, que el abad de O Cebreiro levantó iglesia y hospital de peregrinos en Pereje, localidad de la administración cluniacense de Villafranca del Bierzo.
Trabadelo: A la entrada de Trabadelo pueden apreciarse los densos sotos de castaños. En otoño la recogida de castañas es la mayor actividad de los vecinos. El municipio lo conforman Trabadelo, Pereje, Moral de Valcarce, Parada de Soto, Pradela, San Fiz do Seo, Sotelo, Sotoparada y Villar de Corrales. Tiene albergues, varias casas rurales y bares. 
La Portela de Valcarce: El nombre alude al portazgo que debían pagar a los señores feudales los viajeros que atravesaban el valle. En el año 1702, Alfonso VI intentó suprimirlo pero no despareció hasta años posteriores. La iglesia de San Juan Bautista pertenece al barroco popular y data de los siglos XVII y XVIII, de planta rectangular, una sola nave y espadaña. En la población, aún se conserva una herrería del XIX. 
Ambasmestas: La iglesia de Nuestra Señora del Carmen es de planta rectangular y una sola nave y alberga un retablo barroco. Se conserva un pajar del siglo XIX, en dos alturas. 
Vega de Valcarce: Es el pueblo más grande del valle. El municipio comprende 23 localidades (entre otras Portela de Valcarce, Ambasmestas, Ruitelán, Herrerías, La Faba y Laguna de Castilla). Sobre un cerro se alza el castillo de Sarracín en ruinas y datado en siglos XV y XVI. Atribuido a los caballeros templarios es posible que fuera precedido por otra construcción defensiva del siglo X. La iglesia de la Magdalena, tan presente en el Camino como patrona de pecadores y penitentes, atestigua la característica peregrina, con reformas de los siglos XVII, XIX y XX. Es de una sola nave, de planta rectangular y torre campanario.
Ruitelán: La iglesia parroquial está consagrada a San Juan Bautista (siglos XIII a XVII). En la falda del monte, a las afueras de Ruitelán, se sitúa la capilla de San Froilán, patrón de Lugo, donde se dice que vivió retirado este eremita (833-905), que domesticó un lobo cuando éste le atacó.
Las Herrerías: Este pequeño núcleo debe su nombre a las cuatro herrerías donde trabajaban el hierro y otros metales. También en A Casa do Ferreiro puede verse una antigua fragua restaurada. Como una continuación de Herrerías, el barrio de Hospital toma su nombre de un antiguo hospital creado en el 1178 para los peregrinos ingleses. 
La Faba: La iglesia de San Andrés, a su vez renacentista y barroca, es de una sola nave en dos tramos y posee un retablo barroco.
Laguna de Castilla: En el último pueblo de Castilla y León podemos ver tres hórreos del XIX aunque no muy bien conservados. Su planta es cuadrada, de tipo asturiano. En el Teso de los Santos (mojón 152,5), pasada La Laguna, hubo una ermita que marcaba el límite entre León y Lugo.
O Cebreiro: O Cebreiro es una parroquia del Concello de Pedrafita do Cebreiro. ¿Alguien recuerda el nombre del puerto lucense de Pedrafita, que se cubre de nieve todos los inviernos y que hace necesaria las cadenas? Es el mismo puerto que ascienden los peregrinos por caminos. O Cebreiro es un poblado de piedra, de origen prerrromano, y portal de Galicia por la provincia de Lugo. Es otro de los lugares míticos del Camino y corona, a 1.300 metros de altura el macizo galaico-leonés. Todo en este paraje es mágico y misterioso: las pallozas, el viento, la niebla. Es uno de los primeros enclaves que acogió a los peregrinos en su ruta a Santiago. Destaca el simple y primitivo templo prerrománico de Santa María la Real, de los siglos IX y X. A la derecha del altar mayor se encuentra la capilla del Santo Milagro, donde está la imagen de la Virgen de los Remedios (Santa María la Real). En el altar yace el sepulcro de don Elías Valiña, párroco de O Cebreiro desde 1959 hasta su muerte en 1989, incansable impulsor del Camino y creador de la flecha amarilla. El pueblo comenzó a restaurarse a mediados de los 60 y también las pallozas: antiguas viviendas prerromanas de planta circular u ovalada formadas por paredes de piedra y techo de tallos de centeno. Una de las pallozas alberga un museo etnográfico. Casas rurales, hospederías, bares, mesones y tiendas de recuerdos han convertido a O Cebreiro en un parque temático.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Etapa 7 Ponferrada-Villafranca del Bierzo

Dejamos Ponferrada por la calle La Loma y guiados por la señalización continuamos por las calles Pregoneros y El Temple, llegando a la Avenida del Castillo. La iglesia de San Andrés da paso al castillo de los Templarios, que bordeamos por la calle Gil y Carrasco. En un punto, los peregrinos continúan por la derecha hasta la plaza de la Virgen de la Encina. Ya en la plaza torcemos a la izquierda y bajamos por las escaleras de la calle el Rañadero. Llegamos a la avenida de la Puebla, donde cruzamos el río Sil (Km 1,2). Posteriormente giramos a la derecha por la calle río Urdiales y tras ella volvemos a girar de nuevo a la derecha por la larga avenida de las Huertas del Sacramento, donde se encuentra la Fuente de las Pimenteras. Más adelante, al llegar a la glorieta donde se alza el monumento a los Donantes de Sangre, se dobla a la derecha por la avenida de la Libertad.
La salida de Ponferrada es un largo rodeo ya que en lugar de avanzar hacia el oeste lo hacemos hacia el norte, donde se encuentra Compostilla. Entramos por el local de la Cruz Roja y un pasadizo por el que llegamos a la plaza del Ayuntamiento (Km 3,7). Junto a la capilla neorrománica seguimos de frente por la IV Avenida, luego viramos a la izquierda y de inmediato a la derecha por la Tercera Transversal, donde pasamos unas pistas de tenis y el campo de fútbol. Abandonamos Compostilla por una pista asfaltada y salvamos la N-VI por un túnel (Km 4,7). Cultivos de vid jalonan la iglesia de San Esteban y las primeras casas de Columbrianos. El Bierzo reúne excelentes condiciones para el cultivo de uva, al estar enclavada en una llanura rodeada de montañas que impiden el paso del clima atlántico. Pasada la iglesia de San Esteban descendemos para cruzar la CL-631 (Km 5,5) y entrar en el núcleo urbano. Junto a la capilla de San Blas y San Roque dejamos Columbrianos por la pista asfaltada que brota a mano izquierda. El Camino continúa entre unifamiliares. A la entrada de Fuentes Nuevas (Km 8), vemos un crucero con las figuras de Santiago Peregrino y Cristo Crucificado. Entramos por la calle Valiña, donde está situada la ermita del Divino Cristo. Dejamos Fuentes Nuevas y, por pista asfaltada progresamos hasta la localidad de Camponaraya., localidad que atravesamos y que cruza el río Reguera del Naraya (Km 10,5).
Salimos de Camoporaraya junto a una cooperativa de vino y un área de descanso. Por una pista de gravilla alcanzamos la autovía A-6, que sorteamos por un paso elevado (Km 11,9). Dos kilómetros y cuatrocientos metros más adelante (Km 14,3) se cruza una carretera y se avanza por el arcén de otra hasta el solar del Consejo Regulador de Denominación de Origen Bierzo (Km 14,9). El Camino desciende y entra en Cacabelos por la calle Cimadevilla. Pasada la iglesia de Santa María, progresamos hasta el río Cúa, afluente del Sil (Km 16,6). 
Tras cruzar el río Cúa nos encontramos con el Santuario de la Quinta Angustia. Hasta Pieros subimos un exigente repecho por el arcén de la carretera LE-713 (antigua N-VI). Pasamos Pieros, por el arcén, dejándolo a la derecha, y continuamos a la vera de la carretera. Más adelante, en el cruce a San Clemente. (hay una señal que nos anima a tomar la variante de la derecha que se acerca a Valtuille de Arriba; no es la oficial, discurre por caminos y es algo más larga). El recorrido oficial continúa por el arcén de la carretera, que después de un tramo ondulado se abandona por la derecha atendiendo a la señalización de un mojón (Km 20,8).
Por un camino de gravilla, apodado de La Virgen, pasamos junto al estudio de escultura A. Nogueira y afrontamos una fuerte subida que da paso a toboganes hasta las primeras casas de Villafranca del Bierzo. Ya en descenso pasamos el albergue municipal y la románica iglesia de Santiago, que exhibe la Puerta del Perdón. Llegamos junto al castillo y, a mano derecha, bajamos unas escaleras y proseguimos por las calle Salinas y Rinconada Salinas a la calle del Agua - Ribadeo (Km 24,1).

Dificultades: El itinerario para salir de Ponferrada, rumbo a Compostilla, da un largo rodeo pero es el más histórico. Los últimos 7,5 kilómetros de la etapa, de Cacabelos hasta Villafranca del Bierzo, son exigentes.
Observaciones: En Villafranca se puede conseguir la credencial en la Oficina de Turismo y en el albergue Ave Fénix. El que desee pernoctar en el albergue privado de Villafranca del Bierzo debe continuar por la calle del Agua-Ribadeo, girar a la izquierda por la cuesta de Zamora, cruzar el río Burbia y continuar por la calle de la Concepción hasta la calle Espíritu Santo.
Qué ver:
Compostilla: Barrio de Ponferrada creado para dotar de viviendas a los trabajadores de la Central Térmica de Endesa. La iglesia neorrománica ocupa desde 1940 el lugar de una ermita medieval destruida en la Guerra de la Independencia.
Columbrianos: Dependiente de Ponferrada, Conimbrianos aparece en documentos del siglo X. La iglesia de San Esteban es de 1778.
Fuentes Nuevas:A la entrada se encuentra la ermita del Divino Cristo. La antigua ermita, apodada de la Vera Cruz, era de 1662 y costó 300 reales. La actual, que conserva la campana original, es de la década del 2000.
Camponaraya: Contó en la antigüedad con dos hospederías: de la Soledad y San Juan de Jaberos. En el núcleo podemos encontrar la iglesia parroquial de San Ildefonso y la capilla de la Virgen de la Soledad.
Cacabelos:. La iglesia de Santa María, conserva el ábside románico y fue reedificada en el XVI. En el pórtico hay una Virgen románica del siglo XIII. En el Santuario de la Quinta Angustia hay una imagen del Niño Jesús jugando a las cartas con San Antonio de Padua. Es del siglo XVIII, tiene siete retablos y alberga el órgano del monasterio de Carracedo. Merece la pena visitar el Museo Arqueológico, en la Casa de la Cultura, donde se recogen muestras del pasado prerromano y romano de la comarca (a 2 kilómetros se encuentra el Castrum Bergidum, capital de los astures que acabo dando nombre a la comarca). El río Cúa tiene una longitud de 62 kilómetros, nace cerca del puerto de Cienfuegos y desemboca en el Sil. El puente de piedra que lo cruza es de los siglos XVI y XVIII.
Pieros: La iglesia románica de San Martín, fue consagrada en 1086 por el obispo astorgano Osmundo, el mismo que hizo construir en el 1082 la iglesia y el puente reforzado de hierro (Pons Ferrata) en Ponferrada.
Villafranca del Bierzo: Su origen se remonta a los francos y a la fundación de una comunidad de monjes cluniacenses en el año 1070. En el siglo XII la mitad de la población era extranjera. Al entrar se encuentra la iglesia de Santiago, templo románico lombardo de una sola nave y con la magnífica portada del Perdón. El Papa español Calixto III concedía a los peregrinos enfermos o impedidos que pasaban por esta puerta las mismas indulgencias que si hubieran llegado a Santiago. La calle del Agua atraviesa la ciudad y en ella están situados varios palacios, de estilo italiano, y el convento de San José. El castillo de los Marqueses de Villafranca (s. XVI) es privado y tuvo mucha relación con la historia del pueblo. El convento de la Anunciada de 1606 se erigió sobre el antiguo Hospital de San Roque y la tradición dice que San Francisco de Asís se hospedó en él. Villafranca también tiene una bonita Plaza Mayor, una Alameda de estilo francés y un paseo fluvial a orillas del río Burbia, que recibe las aguas del Valcarce.