Este año iniciamos nuestro último tramo del camino al objeto de completar el Camino de Santiago, aventura que nos propusimos realizar allá en el 2011. Sin duda alguna nos embarga una fuerte emoción. Ya no somos los mismos. Cuando lleguemos, habrán sido 844,7 kilómetros de historia, de arte, de gastronomía, de esfuerzo, de compartir, de amistad, de introspección interior y de gran riqueza vital. 844 km!, sí, tal como los midieron nuestros amigos Acacio y Orietta del albergue peregrino de Viloria de Rioja, en Burgos. Saber, conocimiento, cultura, sentimientos imposibles tantas veces de expresar, se uniràn en nuestro interior y nos acompañarán como una mochila vital para el resto de nuestros días. Gracias a todos los peregrinos y gentes que hemos conocido, buenas gentes sobre piedras y barro. Gracias a vosotros, por compartir con nosotros este trozo de nuestra vida. Ya lo sabéis: la vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el intento de un camino, el esbozo de un sendero.
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jueves, 17 de abril de 2014

Anecdotario Etapa 5 Astorga-Foncebadón

1. Nuestro despertar en el albergue de Astorga ha sido espectacular: a las 6,20 con canto litúrgico.
2. Nuestros compañeros de habitación de Donosti han dado fe de lo que ya sabíamos: cómo ronca Chuqui!!
3. A los 3 km estaba la Ermita de Ecce Homo:  no había nadie, suponemos al ermitaño de fiesta.
4. Presunto pueblo maragato el de Murias de Rechivaldo: quia!
5. Antes de entrar en Rabanal del Camino, anunciaban el Roble del peregrino: la foto da fe, cortado y talado.
6. Impresion. ante el calor en la subida a Foncebadón: rojo nuclear nuestra cara.
7. En el bar del albergue de Foncebadón, nos hemos encontrado a Rafa, un peregrino que ha hecho 50 veces el camino!!!, 50!
8. Chuqui como buen banquero me ha dejado de piedra: tres cañas que nos ha invitado el amo del albergue, marcus, me pregunta, "lo contamos como gasto?". 

En llegando a Foncebadón


Fotografías Etapa 5 Astorga-Foncebadón

Etapa 5 Astorga-Foncebadón

Hola blogeros,
Nuestra quinta etapa de Astorga a Fondebadón ha sido  genial, mucha naturaleza, mucho sol y  la incorporación de la montaña. Como siempre hemos madrugado y desayunado a buen precio nuestra acostumbrada tostada de mantequilla y mermelada  con un cafe con leche  en Santa Catalina de Somoza, a 10 Km de origen y dos horas y media de caminata. Cada día aumentamos el número de km para el desayuno con el fin de seguir la filosofía de  "no solo de comer y beber vive el hombre", yo sigo quejándome. De los pueblos del recorrido me gustaría destacar el mencionado en el desayuno y Rabanal del Camino por sus casas con paredes de piedra, bien cuidadas o bien recostruidas. Por último os querría comentar que la subida a Fondebadon para mí ha sido bastante costosa por el calor que hacía, no me puedo imaginar como sera en verano.
 Como dice nuestro compañero en el camino, David,
BUENA VIDA,
Xavier.

Etapa 5 Astorga-Foncebadón

Fantástica la etapa de hoy!. La salida de Astorga es espectacular para un peregrino: la salida por la Plaza Mayor, el Palacio Episcopal y la catedral de Astorga, es un lujo para la vista y para los sentidos. Tras salir de Astorga (como es ya habitual a las 7.30 ya estábamos en posición), la salida es en suave pero constante subida. En la ermita de Ecce Homo, a unos 3 km de la salida, nos hemos encontrado con las compañeras de Barcelona en descanso ya que una iba con un pie algo afectado. En subida, subidita y sin desayunar hemos llegado a Murias de Rechivaldo que aunque se anuncia como típica población maragata nos ha decepcionado un tanto. Recta, rectando, subida, subiendo y sin nada en el buche finalmente llegamos en el km 10 a Santa Catalina de Somoza, que nos ha encantado: pueblo con casonas de piedra, muy bien trabajado y donde nos hemos calzado buen almuerzo y vianda para la comida. Un notable bien alto.  Tras pasar El Ganso un poco más adelante y siguiendo la ruta por el andadero hemos llegado bien a Rabanal del Camino. El paisaje ha cambiado ya, no tiene nada que ver con lo anterior: ya a nuestro lado nos acompaña el color verde a ambos lados y al fondo nieve en la cima de las montañas que deja una estampa espectacular al fondo. Rabanal es también una localidad preciosa con casonas macizas de piedra y con muchos servicios dado que tiene mucha historia -Carlomagno, Felipe II, la ermita de la vera Cruz, la capilla de San José y la iglesia de la Asunción uno de los pocos ejemplos de románico en la zona-. Ahí nos hemos parado para comer al lado de una fuente.  Cogidas buenas fuerzas, nos quedaba una parte dura porque toca subir unos 300 metros de desnivel en unos 5 km. Se nos han hecho algo largos porque el sol nos ha castigado bien y la subida se ha hecho larga. Finalmente llegando a Foncebadón ha sido un éxtasis : el pueblo es pequeño pero muy arriba en la cima y rodeado de montaña, verde y nieve, menuda ducha y menuda cerveza!! Otros 26 km a nuestras espaldas!!
Au siau!

Quede constancia del cocido maragato

Cocido
Estas son unas buenas fotos del cocido maragato que, a petición de Richi, nos calzamos en Astorga 
 

Doy fe

martes, 15 de abril de 2014

Presentación Etapa 5 Astorga-Foncebadón


Anecdotario Etapa 4 San Martín del Camino-Astorga

1- Sheila nuestra casera del albergue de ayer nos dejó encerrados hasta las 7,30 de la mañana.
2. El café con leche se ha retrasado hasta las 10 de la mañana. Dudas logísticas nos han llevado hasta el bar Piris.
3. Hoy "solo" hemos conseguido poner 6 sellos en la credencial!! A este paso, tendremos que pillar otra.
4. En medio de la carrera a por el bocata, hemos encontrado un grupo de catalanas en Villares de Ordigo, camino Soria!!
5. El párroco de Villares ha conquistado a Chuqui y además de sellar, le ha enseñado la iglesia y nos ha dado ánimos ya que era del Barça (mejor que rece por el club).
6. Un alucine el anacoreta David: empresario catalán que ha visto el sentido del camino. Descalzo, sin camiseta, con un pantalón chandal y un vaso de agua. Él, es feliz.
7. En buscando una sombra para comer, las cervezas se nos han calentado.
8. El sr. Ricardo Pichaza me dijo: "No vuelvas si en Astorga no te tomas un cocido maragato". Aquí estamos con uno cenando. Chuqui alucina con el saque del cocido maragato. Es de lujo diría Richi! (pero a chuqui ya no se le entiende cuando habla).

Fotografias por Astorga

Llegada a Astorga, punto de destino


Fotografias Etapa 4 San Martín del Camino-Astorga

Etapa 4 San Martín del Camino-Astorga

ja

Etapa 4 San Martín del Camino-Astorga

Tras la suculenta cena que ayer pudimos degustar en San Martín del Camino (sopa de caldo consistente y un pollo bien asado junto a pastel casero de queso), nos hemos despertado con marcha. Otro caminante, Cándido, nos ha acompañado y dado agradable conversación durante un buen trecho, separándonos en Puente Órbigo. Nos hemos deleitado con la vista del famoso puente del Passo Honroso, donde el caballero Suero de Quiñones em 1434 organizó torneos en honor de su dama retando a quien quisiera batirse con él y atraversar el puente: 727 combates y 166 lanzas en un mes. Pasado el puente hemos entrado en Hospital de Órbigo. Está muy bien esta localidad, llena de albergues y servicios, pero estaba ya a casi 8 km. de nuestro destino de ayer. Hemos decidido seguir hasta Villares de Órbigo, donde hemos parado para desayunar (ya hemos tomado como costumbre andar un par de horas antes de desayunar). El Bar Piris no ha atendido estupendamente con un café con leche buenísimo y dos tostadas, dos. Un bocadillo de tortilla de patatas nos hemos llevado también a muy buen precio, con la simpatía del amo. Nos hemos encontrado un grupo de catalanas que realiza también el camino, animosas, pero ya algo tocadas. A partir de Villares hemos entrado en una etapa preciosa, más jacobea, entre sendas emprendadas y de tierra y rodeados de verde, a veces monte bajo y a veces arboleda. A pesar de todo hemos soportado un calor intenso toda la etapa y conforme ésta iba avanzando nuestro cuerpo lo ha ido notando. Tras unos cuantos toboganes y unos 5 km de senda pedregosa hemos podido respirar con un altiplano. Aquí nos hemos encontrado a David, anacoreta catalán que vive a pie del camino, sin agua, ni luz, ni tecnología, ni coche, ni nada. Vive limpiando el camino y de lo que aquellos que quieran le quieran ofrecer. Su frase ha sido impactante: "La filosofía del camino es todo aquello que no se paga". En vez de buen camino, nos ha despedido
con "Buena vida". Alucinante. Después de esta visión, hemos seguido hasta San Justo de la Vega donde hemos cogido fruta y bebida. El transcurrir hasta Astorga se le ha hecho largo a Chuqui por el calor y las ganas de comer, pero es fuerte y aquí estamos. Tras nuestra consolidada ducha, iremos por supuesto a dar una vuelta por Astorga, población que tiene mucha historia, arte y gastronomía que ofrecer. Mi amigo Richi me ha obligado a prometer que no salgo de aquí sin calzarme un cocido maragato. A ello vamos!
Au siau!

domingo, 29 de diciembre de 2013

Etapa 5 Astorga-Foncebadón

Dejando a la espalda la fachada del Ayuntamiento de Astorga, atravesamos la plaza Mayor para colarnos por la calle Pío Gullón, situada a la izquierda de la plaza. Tras cruzar García Prieto continuamos de frente por la calle de Postas y la calle Santiago. Dejando a un lado el Palacio Episcopal pasamos junto a la fachada principal de la catedral y tomamos la calle Portería. Tras Portería doblamos a la derecha y avanzamos rectos cerca de 400 metros por la calle San Pedro. Cruzamos la calle y tiramos en dirección a Castrillo de Polvazares y Santa Colomba de Somoza por la calle de los Mártires. Por un paseo paralelo a la LE-142 bajamos hasta la altura de Valdeviejas, donde se encuentra la ermita del Ecce Homo, construcción del siglo XVIII (el ermitaño madruga, sella y facilita credenciales) (Km 2,6). Dejamos atrás la ermita y salvamos la autovía A-6 (Madrid-Arteixo) por un paso elevado. Un andadero al pie de la LE-142 nos espera para conducirnos a Murias de Rechivaldo, población maragata a la que entramos tras salvar el cauce del río Jerga. La parroquial de San Esteban, del XVIII, queda a mano derecha y atravesamos Murias por una calle lateral, donde está el mesón (Km 4,7). Abandonamos Murias por medio de una pista de grava. Una larga recta de más de dos kilómetros nos lleva a cruzar la LE-142 (Km 7,3), carretera que dejamos por un andadero pegado a la LE-CV-192. Media hora después llegamos al centro de Santa Catalina de Somoza (Km 9,3), antiguo pueblo de arrieros de recias casas. 
Atravesamos Santa Catalina de Somoza por la calle Real y a la salida recuperamos el andadero de la LE-CV-192 que, nos acerca hasta la población de El Ganso. Entre medias, una cruz de madera. En El Ganso, tras un par de bares giramos a la izquierda para pasar junto a una fuente y la iglesia de Santiago (Km 13,4). Tras El Ganso, seguimos el andadero. Una hora después dejamos a mano derecha el cruce a Rabanal Viejo y Maluenga (Km 17,5) y, tras el río de Rabanal Viejo, abandonamos la carretera para tomar una senda que sube entre un rebollar. Avanzamos pegados a una valla de cruces hechas por peregrinos. De nuevo junto a la carretera vemos, a mano izquierda, el monumental roble del peregrino, conocido por el sobrenombre de carballo de Fonso Pedredo (Km 19).
También a mano izquierda dejamos la ermita del Cristo de la Vera Cruz, (Km 19,7). Dejamos la compañía de la LE-CV-192, que se funde aquí con la LE-142, para entrar en Rabanal del Camino. (Km 20,3) (la novena etapa del Codex Calixtinus partía de León y finalizaba en Rabanal del Camino). 
Superamos la cuesta de la calle principal de Rabanal para llegar junto a un lavadero,
donde tomamos una pista entre los piornos. Un kilómetro más adelante cruzamos la carretera y seguimos por el camino de la izquierda. Llegamos junto a una fuente abrevadero (Km 22,3) y subimos un breve tramo hasta la carretera LE-142, buena atalaya para reconocer las tierras de la maragatería. Un camino que progresa por encima de la carretera, paralelo a su trazado, nos deja tres kilómetros y medio más adelante en el centro de Foncebadón, pueblo arruinado y asentado sobre el monte Irago resucitado por una taberna, un restaurante, varios albergues y el paso casi diario de los peregrinos (Km 25,9). (Asegurarse antes, sobre todo en invierno, de que los albergues de Foncebadón estén abiertos).


Dificultades: Desde Astorga hasta Rabanal del Camino se ascienden 283 metros de altitud en 20,3 kilómetros, una subida casi imperceptible. Desde Rabanal a Foncebadón son cerca de 280 metros en 5,6 kilómetros, ascenso nada exigente.
Observaciones: Los que quieran desviarse del Camino para visitar la cercana localidad de Castrillo de los Polvazares (Conjunto Histórico Artístico y típico pueblo maragato de calles empedradas y casas de arrieros), en lugar de entrar en Murias de Rechivaldo continúan por el arcén de la LE-142 durante 2 kilómetros. Después de visitar el pueblo deben tomar una pista, señalizada, que desemboca en el Camino Francés justo antes de entrar en Santa Catalina de Somoza.
Qué ver
Murias de Rechivaldo: Típica población maragata, fue un pueblo de arrieros, ocupación secular de los maragatos. Destaca la iglesia de San Esteban con su espadaña, del siglo XVIII, con relieve de la Virgen del Pilar cobijado en una hornacina sobre el dintel de la puerta. También hay una estatua de San Roque Peregrino. A dos kilómetros de Murias se encuentra Castrillo de los Polvazares, el núcleo más representativo de la maragatería. El pueblo está en excelente estado de conservación, sobre todo su calzada. 
Santa Catalina de Somoza: Del antiguo hospital de la Virgen de las Candelas ya no quedan restos. En la iglesia de Santa María se conserva una reliquia de San Blas, uno de los santos más presentes en el Camino por su vertiente asistencial y sanitaria. 
El Ganso: En El Ganso, aún pueden verse casas teitadas cubiertas de pajas de centeno. Este tipo de cubierta que se remonta a la prehistoria ha perdurado durante siglos y se ha considerado como el indicio del substrato celta de toda esta extensa zona. La iglesia esta dedicada a Santiago y en su interior se puede contemplar una bonita talla (siglo XVI) del Santo vestido de peregrino. En el atrio de la iglesia hay una capilla conocida como del Cristo de los peregrinos. 
Rabanal del Camino: Esta localidad de casonas macizas de piedra sirvió de avanzadilla a los Templarios de Ponferrada para proteger a los peregrinos hasta su llegada al Bierzo. Rabanal sirvió también de posada a Felipe II en su peregrinación a Santiago. Desde esta villa, según la leyenda, Carlomagno y su fiel caballero bretón Anseïs contemplaban Astorga y Sahagún. Los peregrinos paraban aquí a recobrar fuerzas y se agrupaban para sortear las cumbres del peligroso monte Irago, donde acechaban los animales salvajes y los bandidos. Antes de entrar en el pueblo se encuentra la ermita de la Vera Cruz, construida en sillarejo y techada por teja árabe en el siglo XVII o XVIII. Ya en la calle Real se puede contemplar la capilla de San José y el Hospital de San Gregorio. 
Foncebadón: Una cruz de madera da la bienvenida a Foncebadón, pueblo arruinado y asentado sobre el monte Irago. En el siglo X, Ramiro II de León convocó aquí un concilio y en el XI, un ermitaño del Bierzo llamado Gaucelmo construyó una alberguería. En este enclave de pastizales y casas derruidas, una taberna, un restaurante, varios albergues y el paso incesante de los peregrinos se encargan de mantener vivo el recuerdo de lo que fue un día Foncebadón.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Etapa 4 S.Martín del Camino-Astorga

Atravesamos San Martín del Camino junto a la N-120 y, pasado el canal del Páramo y el cartel de fin de población, giramos a la derecha e inmediatamente a la izquierda para tomar el andadero de gravilla que avanza paralelo a la n-120, pasando entre cultivos. A los tres kilómetros pasamos de largo el desvío a Santa Marina del Rey y Villavante. Más adelante nos encontramos con el canal de la presa Cerrajera, un cauce de riego del Órbigo. Un par de kilómetros después nos alejamos de la N-120 por la derecha y pasamos junto a un depósito de agua en ladrillo. Cruzamos la carretera provincial en Puente de Órbigo (Km 6,9) junto a la iglesia de Santa María. De inmediato vemos el río Órbigo y el prolongado puente del Passo Honroso, donde Suero de Quiñones retó en 1434 a todo caballero que pretendiera cruzarlo (el 2012 se inauguró su sistema de iluminación que se puede ver a última hora del día). Cruzamos el Passo, para acceder a Hospital de Órbigo, con la iglesia de San Juan Bautista del siglo XVIII (Km 7,7). Progresamos por la calle principal hasta la salida, donde una señal clavada en un poste muestra las dos alternativas para el resto de la etapa (Km 8): de frente continúa la ruta histórica por un andadero paralelo a la N-120 y, a la derecha, opción muy valorada por los peregrinos, el camino va hacia Villares de Órbigo y Santibáñez de Valdeiglesias por paisaje agrario y de monte bajo. Ambas opciones se juntan en el crucero de Santo Toribio.
Cogemos la segunda opción y giramos a la derecha por una pista rodeada de paisaje agrícola, acequias y hortalizas. Llegamos hasta Villares de Órbigo (Km 10), que atravesamos para ir a la siguiente localidad. A las afueras de Villares de Órbigo cruzamos una carretera local y tomamos un camino junto a una nave de ladrillo visto. Pasamos junto a un merendero y subimos por monte bajo (a la izquierda vemos un plano de la fértil vega del río Órbigo, con choperas, canales y cultivos). Seguimos y llegamos hasta una carretera local (Km 11,5) que conduce hasta la cercana población de Santibáñez de Valdeiglesias (Km 12,6). Entramos por la calle Camino de Villares, continuamos por la calle Real y torcemos a la derecha por Carromonte Bajo, donde está el albergue parroquial. Termina la calle y salimos de Santibáñez por una pista ancha, pedregosa, junto a unas naves ganaderas. Entre parcelas de vid, nos dirigimos a una cruz labrada con una serie de figuras, entre ellas un espantapájaros (Km 13,8). Bajamos unos 700 metros, dejando a la izquierda un pequeño barranco y luego ascendemos entre quejigos y chaparros. Seguimos por la incómoda pista de subidas y bajadas, hasta una subida final y llegamos así a un altiplano (Km 17,5), dejando a mano derecha una nave llamada Majada de Ventura. Cruzamos una carretera y una larga recta nos lleva hasta el crucero de Santo Toribio, mirador sobre San Justo de la Vega, la ciudad de Astorga y el monte Teleno, que con sus 2.188 metros es la cumbre más alta de los montes de León. En este mismo lugar, en el siglo V, el obispo de Astorga, tras ser expulsado de su sede, profirió: "De Astorga, ni el polvo". (Km 19,1).
Descendemos para entrar a San Justo de la Vega y atravesamos la localidad por la calle Real (Km 20,3). A las afueras salvamos el río Tuerto por una pasarela metálica paralela al puente de piedra y unos metros más adelante dejamos el paseo y tomamos una pista que avanza junto a una nave. La pista desemboca en el río Jerga, que sorteamos por un
pequeño puente de origen romano. Giramos a la izquierda y nos acercamos hasta la pasarela metálica que salva las vías del tren (Km 23). El puente es un laberinto de rectas y alturas que nos sitúa junto al primero de los albergues de Astorga. Pasamos la desmantelada vía Plasencia - Astorga y tras la rotonda, que alberga el nombre romano de Astorga: Asturica Augusta, subimos hasta la calle Perpetua Socorro, donde giramos a la izquierda. A continuación, una dura cuesta nos acerca al albergue de los Amigos del Camino y al conjunto formado por la capilla de la Vera Cruz y la iglesia de los Padres Redentoristas; quedan 300 metros para llegar al Ayuntamiento (Km 24,2), fin de etapa.

Dificultades: El tramo de 6,5 km. entre Santibáñez de Valdeiglesias y el crucero de Santo Toribio puede hacerse pesado por el piso pedregoso y los toboganes del final.
Observaciones: Los que hayan pernoctado en Villar de Mazarife reanudan el Camino por carretera local hasta La Milla del Páramo, que se deja a la derecha. A partir de este punto avanzan por pista de tierra hasta Villavante, que no se atraviesa y se deja también a un lado. A 800 metros de Villavante, se cruzan las vías del ferrocarril y un kilómetro y doscientos metros después la autopista AP-71 (León - Astorga). Un kilómetro de carretera local sitúa al peregrino en Puente de Órbigo, donde se une al Camino Francés procedente de San Martín del Camino. Los peregrinos que no tomen en Hospital de Órbigo la variante por Villares de Órbigo y Santibáñez de Valdeiglesias, avanzarán en paralelo a la N-120 hasta el crucero de Santo Toribio, donde se unen los dos itinerarios. Ésta opción es más aburrida pero un par de kilómetros más corta que la de Santibáñez.
Qué ver: 
Puente Órbigo y Hospital de Órbigo: El inacabable puente sobre el río Órbigo, que estrenó su iluminación en 2012, une las dos poblaciones. Fue construido en el siglo XIV aunque remodelado. Es famoso porque en 1434, el caballero leonés don Suero de Quiñones, organizó un torneo de armas retando a todo caballero que quisiera traspasar el puente, a romper tres lanzas contra él y sus nueve acompañantes, todo para conquistar a su dama Leonor Tovar. Se corrieron 727 carreras y se rompieron 166 lanzas en un mes, con la excepción del día 25 de julio, festividad de Santiago Apóstol. Cumplido el torneo -sólo murió un caballero- peregrinaron a Santiago de Compostela donde Suero de Quiñones entregó al apóstol una cinta azul que pertenecía a su dama. El río Órbigo nace de la confluencia de los ríos Luna y Omaña y desemboca en el Esla. Sus aguas albergan una buena población de trucha Común, ingrediente principal de las afamadas sopas que se preparan en Hospital de Órbigo. (la localidad se levantó junto al hospital de los Caballeros de San Juan). La iglesia de San Juan Bautista, que recogió el legado del hospital, es del siglo XVIII y conserva un retablo plateresco. 
Villares de Órbigo y Santibañez de Valdeiglesias: En Villares de Órbigo está situado el Ayuntamiento, cuyo municipio engloba a Villares de Órbigo, a Moral de Órbigo, San Feliz de Órbigo, Santibáñez de Valdeiglesias y Valdeiglesias. Durante la Edad Media fue un señorío propiedad de la familia Quiñones y arciprestazgo de Astorga. La iglesia de Santiago de Villares de Órbigo guarda una talla de madera de la Virgen del Carmen 
Astorga: Con 12.000 habitantes, está emplazada en un cerro entre los ríos Jerga y Tuerto. Astorga, la Asturica Augusta de los romanos, fue en su origen un campamento militar construido durante la campaña de las guerras cántabras en los años 29 a 19 a.C. Debido a la presencia de minas de oro, la ciudad fue creciendo. La Catedral de Santa María, es de finales del siglo XV. La fachada occidental es plateresca y las capillas y la puerta de la sacristía se atribuyen A Gil de Hontañón. El Ayuntamiento de Astorga, fue construido en 1675. El reloj de la fachada, obra de Bartolomé Fernández, tiene dos autómatas maragatos - Juan Zancuda y Colasa – que repican la campana para dar las horas. El Palacio episcopal, alberga el Museo de los Caminos, con una amplia colección de arte sacro. El edificio es obra de Antonio Gaudí. El recinto amurallado original fue construido en época romana, entre finales del siglo III y comienzos del siglo IV pero ha sido muy modificada, sobre todo en el siglo IX y en distintas épocas posteriores. Hay que degustar el cocido maragato (peculiar porque primero se sirve la carne, luego las verduras y finalmente la sopa) y las famosas mantecadas y los hojaldres.