Este año iniciamos nuestro último tramo del camino al objeto de completar el Camino de Santiago, aventura que nos propusimos realizar allá en el 2011. Sin duda alguna nos embarga una fuerte emoción. Ya no somos los mismos. Cuando lleguemos, habrán sido 844,7 kilómetros de historia, de arte, de gastronomía, de esfuerzo, de compartir, de amistad, de introspección interior y de gran riqueza vital. 844 km!, sí, tal como los midieron nuestros amigos Acacio y Orietta del albergue peregrino de Viloria de Rioja, en Burgos. Saber, conocimiento, cultura, sentimientos imposibles tantas veces de expresar, se uniràn en nuestro interior y nos acompañarán como una mochila vital para el resto de nuestros días. Gracias a todos los peregrinos y gentes que hemos conocido, buenas gentes sobre piedras y barro. Gracias a vosotros, por compartir con nosotros este trozo de nuestra vida. Ya lo sabéis: la vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el intento de un camino, el esbozo de un sendero.
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domingo, 20 de abril de 2014

Anecdotario Etapa 9 O Cebreiro-Triacastela

1. Nos acostamos ayer entre niebla y orballo y nos levantamos hoy con niebla y orballo. ¿Cómo hemos salido? Con niebla y orballo.
2. La salida ha sido espectacular, pero con dudas. No sabíamos si habíamos cogido la senda correcta e íbamos solos. Después nos cruzamos algún peregrino. Ya éramos más a perdernos!
3. Ya desde anteayer con Chuqui hablamos castalego: una variante lingüística que consiste en hablar castellano con acento gallego. A veces hasta sale bien.
4. Etapa de descenso total, sí. Pero nos ha tocado ascender el Teso da Cruz, el Alto de San Roque (1280) y el Alto do Poio (1335).
5. En el Alto del Poio hemos encontrado a.....Alfonso!!!. Increíble lo de este caminante. Ahí estaba con su desayuno, su mochila -hoy no se la ha transporto el taxista como siempre- y hablando de pollos asados con el dueño que le miraba con cara extrañada. Me informan fuentes acreditadas que ha cogido el taxi pa llegar. 
6. Cuando hemos llegado a Ramil, Chuqui se ha emocionado totalmente al ver una buen rebaño de vacas gallegas. Le encantan las vaquiñas! En una vida anterior debe haber sido pastor. Le seguían y todo!!

Fotografias Etapa 9 O Cebreiro-Triacastela

Etapa 9 O Cebreiro-Triacastela

Hoy hemos cumplido con nuestra novena etapa de este año 2014, O cebreiro  a Triacastela. Hemos salido a caminar a las 7:00, era de noche y había una niebla, típica de estas tierras gallegas. Siguiendo a unas peregrinas hemos iniciado nuestra caminata. En los primeros kilómetros debido a la falta luz no hemos identificado ninguna señal, creándose en nosotros cierta inquietud por si el camino era el correcto.Por fín a los tres kilómetros hemos visto una señal del camino, hemos visto la luz. Hoy nuestro caminar ha deparado por caminos, pistas y senderos de  montaña con poca visibilidad, hasta el fínal no ha levantado la niebla, y por pequeñas aldeas o parroquías. El paisaje aún no siendo claro debído a la niebla ha sido espetacular, en estos días se ven grises, verdes intensos y marrones oscuros.  Hoy esperábamos lluvias pero hemos conseguido llegar a Triascala sin mojarnos. En este momento que estoy haciendo el comentario de la etapa, 17:15 esta lloviendo de forma intensa. Esta noche procederemos a degustar el churrasco en el restaurante " Complexo Xacobeo" tal como nos recomendó el peregrino Rafa, éste había efectuado 50 veces el camino de Santiago, con el que concidimos  tomando una cerveza en Fondebadon. Sin otro comentario me despido.
Agur,
Xavier.

Etapa 9 O Cebreiro-Triacastela

Orballo. Néboa. La niebla que ayer cubrió O Cebreiro, ha dormido con nosotros y ha decidido acompañar. No vemos la salida. Caminamos por una senda sin saber si es la correcta. Silencio. Sólo nuestros pasos estorban el sonido del silencio. Ni el crujir de una rama. Ningún pajarillo ha salido a levantar la mañana. Miedo. La néboa y el orballo no son de aconsejar cuando caminan juntos. Blanco. Sólo blanco es el color de O Cebreiro esta mañana y nos deja sólo ver lo que quiere que veamos. Alcanzamos en silencio el Teso da Cruz, sin saber muy bien cómo, muy bien dónde. Una pista forestal nos guía a la parroquia de Santo Estevo de Linares cuya iglesia prerrománica de una nave nos recibe. Frío. Hace frío esta mañana. Caminamos ligeros como para no molestar a néboa. Allá al fondo el peregrino. Entre niebla y blanco se vislumbra la escultura en bronce de un peregrino medieval. Lo miramos y le comprendemos. Comparte con nosotros su gesto, su esfuezo. Seguimos y pasamos por Hospital, por Padornelo perseguidos por la niebla que deja a nuestro paso crujidos fantasmagóricos. No escuchamos pájaro alguno. No quieren. Asaltamos sin dudar el Alto do Poio. Son sólo 400 metros, pero qué duros! Estamos a 1335 metros de altitud, el techo del camino francés en a terra galega. Reponemos fuerzas en el bar que nos acoge: el café con leche y la tostada de mantequilla con miel sabe a ambrosía. El descenso llegará. Y tras O Biduedo, se recrudece. Parece abrirse el día y algún pajarillo atrevido canta. Pero el orballo hace acto de presencia. Parada. Hay que proteger las pertenencias. Vueltas y vueltas. Descenso y descenso. Piedra y barro. Ya no paramos. Pasamos Fillobal, pasamos Pasantes, pasamos Ramil. Las canelas vacas gallegas salen a pastar. Llegamos a Triacastela. El paisaje ha sido majestuoso. Nos miraba y atendía nuestro paso. Colores de todos los colores. Orballo y néboa. Mañana, si ellos quieren, llegaremos a Sarria. Será el final del camino. 
Au siau!

Llegada a Triacastela


Salida de O Cebreiro


Presentación Etapa 9 O Cebreiro-Triacastela


Paseando por O Cebreiro

O Cebreiro part V y final


O Cebreiro part IV


sábado, 19 de abril de 2014

O Cebreiro part III

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Anecdotario Etapa 8 Villafranca del Bierzo-O Cebreiro

0. Alucinante ayer la lucha entre la dueña del bar donde cenábamos en una terraza y la policía local -de buen llantar-, para "quíteme Vd. esas mesas de aquí". No sabemos el resultado aunque sí sabemos que tenía autorizada 2 filas de mesas y tenía 4 o 5!!!
1. Nuestro compañero Alfonso no ha salido. Es gran noticia, porque no ha habido día que no haya salido antes que nosotros: Malo, malo.
2. Cándido ha dormido en su cama por primera vez en todo el camino: im-presionante.
3. Desde ayer me falta medio diente -no es broma- tras mi diaria higiene dental.
4. En Las Herrerías íbamos a parar YA -menos mal-para coger el bocadillo de comida. Directamente en La Casa do Ferreiro nos ha llamado la madre por la ventana diciéndonos "Sta abierto, sta abierto".
5. Un lugareño en La Faba me dice: "tranquilo, lo peor ya ha pasado, la subida hasta Laguna de Castilla es suave". Todavía sudo!!
6. En llegando en medio de un criminal repecho, vemos una pareja con bicicleta con carrito de bici para llevar niños, en estado catatónico en medio de la subida. A-lu-ci-nante. 
7. Albergue de O Cebreiro: muy bien todo, peeerooo: no tenemos nevera, no tenemos jabón de mano, no tenemos toallitas para secarnos, no tenemos calefacción, no tenemos manta, no tenemos wi-fi, .....pero tenemos a Alfonso.
8. Hemos llegado a O Cebreiro sobre las 14 horas. Ahora son las 19,00 y siguen llegando peregrinos. Llueve y hace orbillo desde hace mucho. Es impresionante ver el esuferzo de muchos por llegar.

O Cebreiro part II



O Cebreiro Part I



Fotografias Etapa 8 Villafranca del Bierzo-O Cebreiro

Etapa 8 Villafranca del Bierzo-O Cebreiro

En nuestra  etapa 8 2014- Vilafranca del bierzo a Ocebreiro , catalogada como " etapa reina" hemos disfrutado de unos paisajes espectaculares. Como esperabamos la subida de 800 metros en los últimos ocho kilómetros no nos ha defraudado, pendientes con grandes desniveles, senderos estrechos a medida que te acercabas a la cumbre, caminos y senderos con multitud de piedras y por supuesto vistas espectaculares. El clima ha sido  el idoneo para asumir esta ascensión, nublado con temperaturas sobre los 15 a 20 grados y sin llegar a llover. Una vez en Ocebreiro hemos visitado la iglesia prerromanica regentada por padres franciscanos,muy interesante de ver. A parte de la iglesia el resto del pueblo esta muy enfocado al turismo sin que ello quite interes en visitarlo. Sin nada más que comentar.

Agur,
Xavier.

Etapa 8 Villafranca del Bierzo-O Cebreiro

Hoy era el día D: la subida a O Cebreiro. Sólo su nombre impone lo suficiente para que nos fuéramos al catre con cierta ansia, pendientes del tiempo, de nuestro físico. Nervios. A las 6 diana. Habíamos decidido con Chuqui salir del albergue a las 7 de la mañana y afrontar pronto el último tramo por si la climatología era adversa. Abandonamos de noche Villafranca a la vera del río. Es de noche y conforme avanzamos hacia la carretera que nos guiará, surge en el ambiente el típico paisaje gallego al que nos acercamos: son los sonidos de la natura, el rumor del cauce del agua, los castaños representando figuras fantasmagóricas, el cielo azul marino abriéndose, el canto primero de los pájaros en la mañana. Enmoción y silencio nos acompañan en la salida. La etapa es asfáltica, ya que a lo largo del itinerario, un tramo muy generoso es senda paralela a la carretera que atraviesa los diversos pueblos del itinerario. Primero llegamos a Pereje, localidad a la que entramos entre castaños y pajarillos hablándose. Seguimos avanzando ente una senda elevada hasta Trabadelo, donde paramos a desayunar -yo con ciertas angustias ya que ayer se rompió uno de mis incisivos mientras me aseaba-. Mientras reemprendemos la marcha el paisaje de nuestro entorno se va tornando cada vez más espectacular: las cimas de las montañas que rodean nuestro camino y el espectacular color de la naturaleza al paso nos recuerda su poder, su belleza, su permanencia que empequeñece al urbanita. Pasamos a ritmo endiablado; hoy, etapa reina, bien sea por la emoción o las ganas de afrontar el temido, hace que vuelen nuestros pies. Pasamos La Portela, Ambasbestas, Vega de Valcarce y Ruitelán a ritmo de más de 5 km por hora, 5,2 concretamente. En Hospital, a pie de puerto, decidimos coger algo de aire en parada y fonda y recoger nuestro habitual y cotidiano bocadillo diario. Pertrechados, afrontamos la subida. Faltan 8 km para destino, pero son los más temidos. El primer tramo en asfalto nos deja temblando: si todo es así, va a ser infernal. Una senda a mano izquierda nos ayuda y compagina subida y llaneo entre verdes y marrones, entre tonalidades hojarasca, entre robles y castaños. Llegamos a La Faba resoplando, mojados del esfuerzo y el último repecho. Tras hablar con un lugareño y sellar en la hermosa Iglesia de San Andrés, seguimos hasta Laguna de Castilla que está en el km 25,9, a apenas 3 de la meta. La subida se inicia suave, engañosa, para acabar rompiendo las fuerzas y el paso. Llegamos y decidimos comer y refrescarnos. Ya falta poco. Salimos a piñón, conscientes de estar cerca. La subida se recrudece y nuestras fuerzas no son las del principio. Pasamos el escudo que nos recuerda haber entrado en terra galega. El paisaje es inmenso. Los colores de tonalidades infinitas, verdes a doquier y las cimas que antes nos miraban desafiantes, han empequeñecido a nuestros pies. La emoción nos empuja y llegamos por fin. Veo el crucero de entrada a O Cebreiro, aquel que un día, allá por el 2011, nos hicimos una foto Ferran y Bea, Jose Mª, Carmen, Paula y Jose, Juan Borrego, la Reche, Cristina y Guillem, Chuqui, Fede, Elena, la tata y Polete. Hemos llegado a O Cebreiro!!

sábado, 4 de enero de 2014

Etapa 9: O Cebreiro-Triacastela

Ver amanecer desde O Cebreiro junto al templo de Santa María la Real es un privilegio Hoy nos sumergimos en la tierra de Santiago, la de la niebla y el orbillo; castros celtas y minas ansiadas por los romanos; de lomas, fragas de robles y soutos de castaños, a una distancia de 151 kilómetros hasta Santiago. Iniciamos la etapa por encima del albergue de peregrinos. Ascendemos desde los 1296 metros hasta los 1370, el punto más elevado del Camino Francés en Galicia, en las inmediaciones del Teso da Cruz y el monte Area. Desde aquí bajamos hacia una amplia pista forestal (Km 1,5) que conduce a la primera parroquia del día (en Galicia los municipios se llaman concellos, a los cuales pertenecen distintas parroquias que engloban a su vez a aldeas). Hacia el sur, a mano izquierda de la pista forestal, la vista se recrea en un sinfín de lomas que forman, entre otras, la sierra de O Courel. La pista forestal desemboca al pie de la LU-633, donde se encuentra la parroquia de Santo Estevo de Liñares, con iglesia prerrománica de una sola nave (Km 3,2).
Tras el templo, cruzamos la LU-633, y tomamos una senda muy cercana a la carretera, con sus hayas, acebos y demás especies. Llega el primer alto, el de San Roque. Al otro lado de la LU-633, a 1270 metros y ante una amplia panorámica, se alza la escultura de un peregrino medieval que avanza contra el viento, inmortalizada en bronce por el artista José María Acuña (Km 4,1). La senda sigue el itinerario de la LU-633 y desciende a 1.205 metros. Después un falso llano nos aproxima hasta Hospital, segundo núcleo habitado de la jornada, donde podremos contemplar las vacas de color canela tan apreciadas por su carne (Km 5,7).
Abandonamos este pueblo y continuamos por un surco arrimado al guardarrail de la LU-633. Más adelante cogemos el desvío a Sabugos y Temple por un camino que nos acerca a Padornelo (Km 8,1). A la salida de esta pequeña parroquia afrontamos una breve y dura cuesta por la que alcanzamos el alto do Poio (Km 8,5). Un bar-albergue recibe a los caminantes. Más de tres km. de senda pegada a la LU-633 nos separan de la siguiente población, Fonfría, núcleo de Pedrafita do Cebreiro, con albergue (Km 11,9).
Atravesamos Fonfría y de nuevo junto a la inseparable LU-633 regresamos a la senda que nos lleva hasta O Biduedo, a 2,4 kilómetros de distancia (Km 14,3). Tras O Biduedo, el descenso se hace patente. Nos separan tan sólo 6,8 kilómetros del final de etapa y aún debemos bajar unos 530 metros de altitud. En la bajada, el camino procura desprenderse 
de la LU-633 y atajar las revueltas de la carretera. Una curva pronunciada nos permite ver de frente el monte Oribio, de 1443 metros de altitud. A la derecha, en el fondo del valle, se encuentra Triacastela. Encontramos Fillobal, (Km 17,3) y tras esta parroquia cruzamos la carretera y seguimos descendiendo para volverla a cruzar 1 km. más adelante, junto a un pequeño merendero. Así entramos en Pasantes (Km 18,8), aldea que atravesamos bajo la venta particular de frambuesas. La jornada continúa hasta la aldea de Ramil (Km 20,1), con castaño centenario al borde del camino, y casi pegada a Triacastela. El albergue público se encuentra en la entrada a mano izquierda y el resto de albergues privados, en el centro de la población (Km 21,1).

Dificultades: Corta etapa para renovar fuerzas tras O Cebreiro. El fuerte repecho para alcanzar el alto do Poio es el único punto destacable de la jornada. 
Observaciones: Los que se encuentren con fuerzas pueden continuar hasta el albergue de Lusío (En la variante de Samos y 5 kilómetros después de Triacastela, o hasta el monasterio benedictino de Samos, a 10 kilómetros de Triacastela. En este caso la etapa pasaría a ser de 31,1 km. Por el itinerario de San Xil el primer albergue se encuentra en Calvor, 13,1 kilómetros después de Triacastela.
Qué ver:
Santo Estevo de Liñares: El Codex Calixtinus se refiere a esta población como Linar de Rege. La Iglesia de San Esteban de Liñares es medieval de estilo prerrománico y restaurada en 1963. Un bar aguanta el tipo a 1225 metros de altitud. 
Hospital Da Condesa:El origen se remonta al de un antiguo hospital fundado en el siglo IX por la condesa doña Egilo. La iglesia de San Xoán es parecida a la de O Cebreiro (torre de tres pisos y pórtico de tres entradas) Antes de llegar a Hospital, en el alto de San Roque y en un desvío de 300 metros a mano izquierda, se accede a un mirador natural sobre el valle de Veigas da Forcas, donde se divide la vertiente cantábrica y la atlántica. 
Padornelo: El Camino pasa arrimado a la iglesia de San Xoán, en la parroquia de Padornelo. El templo es del siglo XV, construido en mampostería y techado por losas.
Fonfría:. La iglesia parroquial, consagrada a San Xoán, es del siglo XVI y ampliamente reformada.. 
O Biduedo: O Biduedo es una aldea y ya pertenece al Concello de Triacastela. El camino pasa junto a la capilla de San Pedro.. 
FillovaPasantes y Ramil:. En Ramil, el Camino pasa junto a un castaño centenario.

Etapa 8 Villafranca del Bierzo-O Cebreiro

Tras atravesar la calle del Agua - Ribadeo de Villafranca del Bierzo, giramos 90 grados a la izquierda por la cuesta de Zamora (al llegar a la calle Santa Catalina), pasamos junto al monumento al peregrino, cruzamos el río Burbia y continuamos por las calles de la Concepción y Espíritu Santo. Por esta última abandonamos Villafranca y seguimos durante 1 kilómetro por el arcén de la carretera, que acompaña el curso del río Valcarce (a nuestra izquierda). Así, llegamos a un carril peatonal, algo parecido a una pista de bobsleigh y protegido por un muro que no llega al metro de altura (Km 1,8), que avanza encajonado entre la autovía A-6 y la N-VI.
Por este de redil de peregrinos pasamos bajo varios viaductos de la A-6 (Km 4,1) antes de tomar el desvío a Pereje, a la altura del p.k 410 de la N-VI. Cruzamos la nacional y por la carretera de acceso, escoltados por chopos y castaños, llegamos a la primera localidad del día: Pereje (Km 5,2). Atravesamos la localidad -a la salida a mano izquierda se encuentra el albergue- para retomar el carril peatonal. Un kilómetro y seiscientos metros más adelante se encuentra el área de descanso de Trabadelo (Km 6,9) y un kilómetro más arriba cruzamos de nuevo la N-VI para tomar el desvío a esta población. Flanqueados por el bosque de ribera del Valcarce con soberbios castaños, avanzamos hasta Trabadelo (Km 9,7).
Dejamos la población, dejando a la derecha el desvío a Pradela y Sotelo, y esta vez no retornamos inmediatamente a la pista de bobsleigh, sino que caminamos cerca de kilómetro y medio por una pista asfaltada, por encima de la nacional. Superado un arroyo (Km 10,5), volvemos al carril peatonal, al borde de la N-VI. Un kilómetro y setecientos metros más de carril nos sitúan en La Portela de Valcarce (Km 13,7).
Tras La Portela, apenas transitados 300 metros en compañía de la N-VI, tomamos el desvío hacia Ambasmestas y Vega de Valcarce. Primero llegamos a Ambasmestas (Km 14,9), confluencia de los ríos Balboa y Valcarce, y posteriormente a Vega de Valcarce, con su iglesia de la Magdalena (Km 16,5). Por la carretera antigua, que traemos paralela a la N-VI, nos dirigimos ahora hasta Ruitelán (Km 18,6). Estamos cerca de la base del puerto. A la salida de Ruitelán la pendiente recrudece, un pequeño aperitivo de lo que vendrá. Algo más arriba, a la izquierda, tomamos el desvío que baja hasta Las Herrerías. Antes de llegar a este pequeño núcleo cruzamos el río Valcarce por un puente de piedra. Cruzamos Las Herrerías (Km 20,1), hasta el barrio de Hospital (Km 20,8), una continuación del núcleo anterior que toma su nombre del antiguo hospital para peregrinos ingleses. Al abandonar este conjunto de casas comienza la verdadera ascensión a O Cebreiro.
Un duro repecho por asfalto, como salido de la nada, de casi un kilómetro nos invita a bajar el ritmo y acortar los pasos. En plena subida, los caminantes deberán tomar la senda que nace a la izquierda de la pista asfaltada (Km 22). Ya en la senda, la pendiente nos da un breve respiro hasta cruzar el arroyo de Refoxo. Vuelve a recrudecerse por 
una calzada sombría que asciende duramente bajo las hojas caducas de castaños y robles. Este escenario nos acerca hasta La Faba -a la entrada existe un desvío hacia el albergue- (Km 23,5). En el pueblo hay bar y una tienda. Después de La Faba abandonamos la sombra para salir a terreno abierto, de pastizales y vistas a bosques atlánticos. La panorámica influye en la percepción de la pendiente, que se vuelve más suave para alcanzar el último pueblo de León en el Camino Francés: Laguna de Castilla, con bar y albergue (25,9).
Unos 700 metros más arriba de Laguna de Castilla aparece el primer mojón jacobeo con señalización de distancias. Es el 152,5 y lleva la inscripción Os Santos (del Teso dos Santos). Cuatrocientos metros después el Camino se despide de León, la provincia con más kilómetros de recorrido del camino Francés, 214,4. Por fin pisamos Galicia, entrando por Lugo. La etapa reina está a punto de concluir (Km 27). Fatigados, solventamos el último kilómetro hasta la iglesia prerrománica de Santa María la Real, que da la bienvenida a O Cebreiro. El albergue de peregrinos, el primero de la Xunta, se encuentra al otro extremo de esta parroquia (Km 28,4).

Dificultades: En los primeros 21 kilómetros tan sólo se ascienden 190 metros de altitud. A partir del barrio de Hospital, empieza la subida: en tan sólo 7,5 kilómetros hasta O Cebreiro se superan 610 metros. El tramo más duro se encuentra entre el propio Hospital y La Faba. 
Observaciones: El 100% de las localidades de la etapa ofrecen un albergue de peregrinos, así que se puede dividir la jornada a nuestro antojo. 
Qué ver
Comarca de Os Ancares: La comarca de Os Ancares está enclavada entre León y Galicia, paso obligado de esta etapa del Camino francés. Es una reserva natural, de paisaje montañoso, fuertes pendientes, cuya población tiene más costumbres gallegas que castellanas. Las pallozas - viviendas tradicionales de planta elíptica con techo de colmo - han sido herederas de las tribus prerromanas que habitaron estas tierras y que dejaron importantes vestigios.
Pereje: Pequeño pueblo de la comarca de Os Ancares, rodeado de viejos castaños. Fue objeto de litigio que enfrentó a los cluniacenses de Santa María de Cruñego, de Villafranca, y a los monjes de Aurillac que regentaban el Cebreiro. Se vieron involucrados Alfonso IX de León, doña Urraca y el Papa Urbano II. La causa, que el abad de O Cebreiro levantó iglesia y hospital de peregrinos en Pereje, localidad de la administración cluniacense de Villafranca del Bierzo.
Trabadelo: A la entrada de Trabadelo pueden apreciarse los densos sotos de castaños. En otoño la recogida de castañas es la mayor actividad de los vecinos. El municipio lo conforman Trabadelo, Pereje, Moral de Valcarce, Parada de Soto, Pradela, San Fiz do Seo, Sotelo, Sotoparada y Villar de Corrales. Tiene albergues, varias casas rurales y bares. 
La Portela de Valcarce: El nombre alude al portazgo que debían pagar a los señores feudales los viajeros que atravesaban el valle. En el año 1702, Alfonso VI intentó suprimirlo pero no despareció hasta años posteriores. La iglesia de San Juan Bautista pertenece al barroco popular y data de los siglos XVII y XVIII, de planta rectangular, una sola nave y espadaña. En la población, aún se conserva una herrería del XIX. 
Ambasmestas: La iglesia de Nuestra Señora del Carmen es de planta rectangular y una sola nave y alberga un retablo barroco. Se conserva un pajar del siglo XIX, en dos alturas. 
Vega de Valcarce: Es el pueblo más grande del valle. El municipio comprende 23 localidades (entre otras Portela de Valcarce, Ambasmestas, Ruitelán, Herrerías, La Faba y Laguna de Castilla). Sobre un cerro se alza el castillo de Sarracín en ruinas y datado en siglos XV y XVI. Atribuido a los caballeros templarios es posible que fuera precedido por otra construcción defensiva del siglo X. La iglesia de la Magdalena, tan presente en el Camino como patrona de pecadores y penitentes, atestigua la característica peregrina, con reformas de los siglos XVII, XIX y XX. Es de una sola nave, de planta rectangular y torre campanario.
Ruitelán: La iglesia parroquial está consagrada a San Juan Bautista (siglos XIII a XVII). En la falda del monte, a las afueras de Ruitelán, se sitúa la capilla de San Froilán, patrón de Lugo, donde se dice que vivió retirado este eremita (833-905), que domesticó un lobo cuando éste le atacó.
Las Herrerías: Este pequeño núcleo debe su nombre a las cuatro herrerías donde trabajaban el hierro y otros metales. También en A Casa do Ferreiro puede verse una antigua fragua restaurada. Como una continuación de Herrerías, el barrio de Hospital toma su nombre de un antiguo hospital creado en el 1178 para los peregrinos ingleses. 
La Faba: La iglesia de San Andrés, a su vez renacentista y barroca, es de una sola nave en dos tramos y posee un retablo barroco.
Laguna de Castilla: En el último pueblo de Castilla y León podemos ver tres hórreos del XIX aunque no muy bien conservados. Su planta es cuadrada, de tipo asturiano. En el Teso de los Santos (mojón 152,5), pasada La Laguna, hubo una ermita que marcaba el límite entre León y Lugo.
O Cebreiro: O Cebreiro es una parroquia del Concello de Pedrafita do Cebreiro. ¿Alguien recuerda el nombre del puerto lucense de Pedrafita, que se cubre de nieve todos los inviernos y que hace necesaria las cadenas? Es el mismo puerto que ascienden los peregrinos por caminos. O Cebreiro es un poblado de piedra, de origen prerrromano, y portal de Galicia por la provincia de Lugo. Es otro de los lugares míticos del Camino y corona, a 1.300 metros de altura el macizo galaico-leonés. Todo en este paraje es mágico y misterioso: las pallozas, el viento, la niebla. Es uno de los primeros enclaves que acogió a los peregrinos en su ruta a Santiago. Destaca el simple y primitivo templo prerrománico de Santa María la Real, de los siglos IX y X. A la derecha del altar mayor se encuentra la capilla del Santo Milagro, donde está la imagen de la Virgen de los Remedios (Santa María la Real). En el altar yace el sepulcro de don Elías Valiña, párroco de O Cebreiro desde 1959 hasta su muerte en 1989, incansable impulsor del Camino y creador de la flecha amarilla. El pueblo comenzó a restaurarse a mediados de los 60 y también las pallozas: antiguas viviendas prerromanas de planta circular u ovalada formadas por paredes de piedra y techo de tallos de centeno. Una de las pallozas alberga un museo etnográfico. Casas rurales, hospederías, bares, mesones y tiendas de recuerdos han convertido a O Cebreiro en un parque temático.